Según yo, en ciudad con lluvia, el problema son los demás actores viales
Sinuhé
Porque yo, Sinuhé, soy un ser humano. He vivido en todos los que me precedieron y viviré en todos los que me sucedan. Viviré en las lágrimas y risas humanas, en la tristeza y el miedo humanos, en la bondad y la maldad humanas, en la justicia y la injusticia, en la debilidad y la fuerza.
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Win win - el que la tenga, de todos modos no habría tenido pareja ni hijos.
Siento que es de esas cosas que aunque las confirme, no podría hacer nada más que corroborar que la gente con poder es mala.
Más deprimente que leer comentarios del hilo de solteros
Nada bueno puede salir de ese horrible lugar.
No todo el mundo gira en torno a mi, pero en mi caso salir en moto o rutera con lluvia sorpresiva y no planificada es un riesgo. Sobre todo porque la otra gente se pone más imbécil que de costumbre al volante, cuando la tormenta no es sólo una cosa que puedo mirar de la ventana con un cafecito.
Y existen variadas actividades económicas, eventos al aire libre y otras cosas de las que no me gustaría estar a cargo con un tiempo meteorológico así de forma recurrente, sin saber qué día ni a qué hora ocurren. Son cosas que uno aprecia al comparar la vida en un clima mediterráneo más estable con climas como el de Bogotá.
Te lo aceptaría una o dos veces a la semana, pero si algo me gusta del verano capitalino, es su predictibildad.
Yo no tengo ninguna tele. Tu tienes N teles. Promedio de televisores entre tú y yo: N/2.
Mi aporte semanal es una humilde loica en las montañas, no estaba enojada discutiendo con randoms de internet y se le nota.
spoiler

Un día aburrido es un buen día
spoiler
Al googlear la frase en inglés, parece que rompí la Gemini, por si no les funca. Todo lo que toco lo destruyo.

Después no te bastará con la misma bicicleta, ni con el mismo casco aero, ni con las mismas barritas, ni los mismos geles
Conseguirás tu primera pega docente y se te irá todo el sueldo en tu fantasía de dos ruedas, quedarás en la ruina… pero quizá le ganarás, y lo publicarás en Strava.
Me recordaste a mis compañeritos de quinto básico, que metían a los sims en la piscina antes de quitarles la escalera.
En algún universo su angustia debió ser real
Felicidades, has escapado de Mordor y vivirás para contarlo
La verdad que si. No creo que se supone que uno deba siempre disfrutar los sacrificios del camino, si el fin mismo es el correcto y está a tu alcance
Es cierto que hay gente que persigue el poder desde la sustracción de la vulnerabilidad, pero también creo que hay casos de gente que sin tenerlas muestran motivaciones inherentes o hasta sádicas - como la gente con predisposiciones genéticas a tener limitaciones en el desarrollo de ciertas áreas cerebrales.
Lo que veo en ese grupo, es que suele formarse del trauma. Y a veces se tiene más control o herramientas para abordar o superar los factores de malestar, pero no siempre es así. A las personas del primer grupo, a veces les cuesta asumir esa limitación del control en la situación del otro y derivan en disonancias cognitivas.
Los consideraría dentro de la variante aditiva
Hoy día algo me hace ruido en la cabeza… hay gente que sueña en términos de añadir logros para su vida - p.ej una familia, una carrera, fama, placeres hedónicos como riquezas, viajes. Por otro lado, hay gente sólo que sueña en términos de sustraer lo que causa sufrimiento - soledad, pobreza, abuso, dolor físico y/o emocional.
Cuando la gente me hablaba de sueños en el primer sentido, me fui dando cuenta que no los entendía porque yo siempre los pensé desde el segundo. Y a veces ellos no me entendían por lo mismo - la misma palabra y sus dos caras, la aditiva y la sustractiva, no coincidían.
Esa fue mi tontera mental de esta mañana, pensando por qué siento que me dan igual mis logros mientras la dimensión sustractiva sigue presente, sin importar el esfuerzo por aliviarla.
Si hay un dios, cada año que pasa estoy más convencido que colecciona trastornos de personalidad… te lo quita todo de a poco, o te demuestra que nunca tuviste lo que creías. Aun así, siempre te da una esperanza extraña, casi cruel, solo para que sigas ahí, por más cansado que estés, persiguiendo nuevas metas, construyendo nuevos castillos de arena. Como un narcisista que aplica refuerzo positivo intermitente en una relación tóxica.
A correr, Melos.



Esta semana no tengo un aporte en mente. No me siento bien.