Nadie quiere admitir que, en el fondo, hay una parte normal dentro de nosotros que no quiere ser libre, que prefiere un mundo simple, porque la libertad es demasiado incierta y aterradora.
Llevar el peso de ser “tú mismo” es agotador. Tener que decidir, tener que sentir, tener que recordar, es una carga demasiado grande para algunas personas.
igual es cuatico lo efectivo de las retoricas populistas a la hora de lograr apoyo.
Nadie quiere admitir que, en el fondo, hay una parte normal dentro de nosotros que no quiere ser libre, que prefiere un mundo simple, porque la libertad es demasiado incierta y aterradora.
Llevar el peso de ser “tú mismo” es agotador. Tener que decidir, tener que sentir, tener que recordar, es una carga demasiado grande para algunas personas.